Volver a los básicos

Atrás en el tiempo quedaron las largas rutinas de cuidados de la piel, cargándola de cientos de productos distintos para desmaquillar, limpiar, hidratar y enfrentar el envejecimiento. Cada vez se encuentra más establecida la filosofía minimalista y el mundo de la dermocosmética no es la excepción a esta regla: menos, es más. 

Bajo esta premisa, se imponen con más fuerza en el mercado, aquellas propuestas que sean libres de químicos como sales, alcoholes y parabenos, priorizando aquellos productos más vírgenes, menos industrializados y que salgan directamente de fuentes naturales. No es solo una tendencia: el modelo de negocios está virando en base a las necesidades y, también a los valores que sostienen los consumidores, quienes se muestran cada vez más conscientes a la hora de elegir qué comprar. 

En este marco, el agua toma cada vez más protagonismo bajo formatos conocidos como minerales, micelares y termales, entre otros. La nobleza de sus propiedades naturales hace que se destaque por sus innumerables beneficios: facilita la exfoliación, la hidratación profunda, el cuidado de la piel frente a agentes externos, alivia la irritación y combate el envejecimiento prematuro gracias a sus agentes antioxidantes. 

El camino del agua

La consigna de volver a los básicos está establecida y en especial en nuestro país, gran portador de riquezas naturales que ofrece importantes fuentes de agua termal. En la provincia del Neuquén, a los pies de la Cordillera de los Andes, nace el ingrediente principal de Cremas Caviahue: el agua termal volcánica.

Su proceso de creación comienza en el sistema hidratermal del volcán Copahue, que recibe el agua de la lluvia y nevadas que descienden por el cráter del volcán hasta alcanzar unos 16km de profundidad, con una temperatura de 69ºC. Allí se produce la mayor recolección de agua termal, enriquecida con minerales y oligoelementos, convirtiéndola en una propuesta única.

Sin embargo, el camino que realiza aún no termina. Al momento de encontrar una fractura o falla estructural en el terreno, el agua asciende nuevamente a la superficie, alimentando al río Agrio y desembocando en la famosa Laguna Caviahue. 

No es sorpresa que las termas se hayan convertido en un lugar de sanación elegido por gente de todo el mundo: sus propiedades curativas generan mejoras a nivel dermatológico, osteoarticular y respiratorio, entre otros.  De esta manera, las Cremas Caviahue permiten disfrutar las propiedades del agua termal que viajan a lo largo de todo el territorio argentino, del volcán al envase.

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